Las esquinas de Mérida, descubre un poco de su historia
Las esquinas de Mérida, descubre un poco de su historia
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Las esquinas de Mérida, descubre un poco de su historia
Las esquinas de Mérida, descubre un poco de su historia
Las esquinas de Mérida, descubre un poco de su historia
Las esquinas de Mérida, descubre un poco de su historia

Las esquinas de Mérida, descubre un poco de su historia

Hace muchos años, la ciudad de Mérida era más pequeña y con menos puntos de referencia para llegar a distintos lugares, razón por la que los habitantes optaron por nombrar a las calles en vez de numerarlas, de esta forma sus negocios podían ser encontrados fácilmente.

Para quienes no sabían de letras o números, usar estas referencias era la manera más usada de orientarse en la ciudad, y otros más adquirieron el nombre haciendo referencia a algún evento importante acontecido en dichas calles.

Detrás de cada uno de esos nombres hay una historia, una leyenda, anécdota o referencia, que han hecho del primer cuadro de la ciudad un lienzo vivo en el que se continúa contando y haciendo historia incluso aún después de que el edificio haya desaparecido.

A pesar de captar la atención de todo quien las transita, poco saben las nuevas generaciones sobre las anécdotas encerradas en cada tramo y la relación con la placa colocada en su pared. En esta ocasión conoceremos un poco más acerca de algunas esquinas y sus nombres.

 

Esquina “El Degollado” (60 x 67)

Un barbero, quien tenía su negocio en la primera esquina, terminó su vida degollándose con su cuchillo de afeitar al no ser correspondido por una dama que vivía en la segunda esquina y era cortejada por el entonces gobernador de Yucatán, Lucas de Gálvez.

 

Esquina “El elefante” (46 x 65)

Su nombre se debe a que al dueño de una vieja casona se le ocurrió colocar en la azotea un paquidermo metálico.

 

Esquina “El Limón” (52 x 55)

Esquina “El Almendro” (63 x 76)

Esquina “El Tamarindo” (45 x 50)

se refieren a árboles que estuvieron ubicados ahí.

 

Esquina “Los Dos Camellos” (49 x 66)

rememora un inmigrante libanés quien trajo un par de animales (macho y hembra) para que se reprodujeran, sin éxito alguno.

 

Esquina “El Orfanatorio” (61 x 64)

Esta esquina toma el nombre de la antigua pensión para infantes que se instaló en un inmueble construido en terrenos que pertenecieron al convento de monjas concepcionistas (Una esquina antes 59 x 64). La dueña de este orfanato particular fue la Sra. Prudencia Casares de Arana y se situó en el número 518, en frente, al otro lado de la calle 61.

Pero la historia de esta esquina no termina ahí, debajo de la placa emblemática de la esquina se encuentra una placa con la siguiente inscripción:

“En esta casa vivió muchos años el ilustre historiador y novelista Licenciado Don Eligio Ancona Castillo” y en la que escribió la mayor parte de sus obras durante el último tercio del siglo XIX. Esta lápida conmemorativa fue colocada el 30 de noviembre de 1935 en celebración a su 100.er Aniversario de su Natalicio”.

En la actualidad la ciudad se ha expandido a grado tal que ahora ya es necesario que cada calle siga un orden numérico, a pesar de que ahora se observan placas que indican el número correspondiente a cada esquina, aún se conservan también aquellos grabados en piedra y pintados de rojo y blanco que indican el nombre con que se conocía aquel punto.
Si conoces alguna historia de las esquinas de Mérida, compártelo en los comentarios.